bicentenario México

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lunes, 26 de abril de 2010

15 DE SEPTIEMBRE

Hace 193 años, México inició la lucha por su libertad gracias al valor y a los anhelos de los caudillos que ofrecieron su vida a cambio de una Patria, en la que prevaleciera la igualdad, la democracia, la fraternidad, la tolerancia, la legalidad y el reconocimiento y respeto a los derechos humanos.
Así, con el grito de ¡Viva México!, ¡Viva nuestra Independencia! ¡Vivan los héroes que nos dieron Patria!, cada 15 de septiembre, a las 11 de la noche, en todo el país y en algunos estados de la Unión Americana, se conmemora el inicio de la Independencia de México, con el famoso “grito”, que dio el cura Miguel Hidalgo para convocar al pueblo a luchar contra la tiranía y el mal gobierno español.
Luces, banderas, adornos, antojitos mexicanos, música popular y grandes ferias, son instaladas en Palacio Nacional y en todas las sedes de las Delegaciones Políticas, Presidencias Municipales, embajadas y consulados en países extranjeros, para que los representantes del gobierno mexicano toquen una campana y recuerden a Hidalgo, Morelos, Allende, Aldama, Josefa Ortiz y otros héroes de la Independencia de México, pero sobre todo para recordarnos a los mexicanos que gracias a ellos, ahora tenemos un país libre y soberano.
Pero ¿qué originó esta lucha? Después de tres siglos de vivir bajo el dominio español en el que los virreyes y los españoles gozaban de muchos privilegios y riquezas obtenidas por la explotación de los indígenas y los recursos mexicanos, varias personas empezaron a organizar la lucha por la Independencia de la Nueva España. Muchas intentos se habían realizado para independizarnos por la vía legal y muchos movimientos fueron reprimidos durante varios años, por lo que en 1808, un grupo de criollos empezaron a preparar para la lucha armada.
Este movimiento, fue organizado por Ignacio Allende, el cura Miguel Hidalgo y Costilla, Juan Aldama, el corregidor de Querétaro Miguel Domínguez y su esposa Josefa Ortiz entre otros personajes.
Cuando ya habían establecido una fecha para iniciar la lucha en octubre, el complot fue descubierto y el corregidor Miguel Domínguez fue encarcelado, pero su esposa Josefa Ortiz, encontró la forma de avisar a Aldama que habían sido descubiertos, quien rápidamente cabalgó hacia Dolores para prevenir a Hidalgo y a Allende de lo sucedido.
Así, y para no dar tiempo a ser aprehendidos, en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Hidalgo se fue a la parroquia y tocó la campana para reunir al pueblo y en el atrio de la capilla informó lo que estaba sucediendo y los invitó a unirse a la lucha, recordándoles las injusticias, maltratos y todo lo que habían hecho los españoles durante tantos años.
Al terminar su discurso pronunció las siguientes palabras, que se convirtieron durante muchos años en el mensaje que cada 15 de septiembre se daba durante la conmemoración del grito: “¡Viva la religión católica! ¡Viva Fernando VII! ¡Viva la Patria y viva y reine por siempre en este Continente Americano nuestra sagrada patrona, la Santísima Virgen de Guadalupe! ¡Muera el mal gobierno! Esto es lo que oiréis decir de nuestra boca y lo que vosotros deberéis repetir”.
Hidalgo se dirigió después se fue a la cárcel pública y puso en libertad a los presos, les quitó el mando a los españoles y con un grupo de hombres armados con picos, palas, machetes y cuchillos, empezó la lucha por la Independencia de México. Al ejército que formó Hidalgo se le llamó Ejército Insurgente. El ejército fue primero a Atotonilco, en donde Hidalgo tomó un estandarte con la imagen de la Virgen de Guadalupe que se convirtió, en ese momento, en la “bandera” del ejército insurgente.
Al mismo tiempo en varios lugares de la entonces Nueva España, se dieron levantamientos en apoyo a la lucha de Independencia, uno de ellos hacia el Sur, dirigido por José María Morelos, quien a la muerte de Hidalgo habría de sucederle como el principal caudillo.
La lucha que duró 11 años, permitió la abolición de la esclavitud, la expedición de las primeras leyes mexicanas y de la Constitución de Apatzingán que establecía las garantías para los mexicanos, pero sobre todo, se logró la libertad del país para gobernarse, para disponer y utilizar sus riquezas y recursos y el derecho que le otorgó Hidalgo, quien por primera vez llamó “Patria” al territorio mexicano.
Por eso, hoy los mexicanos y mexicanas recordamos con orgullo a nuestros héroes y festejamos con mucho entusiasmo aquel famoso “Grito” que nos llevó a la libertad.

jueves, 22 de abril de 2010

SUCESOS QUE NOS LLEVAN AL BICENTENARIO

Bicentenario de mexico




La conspiración se había descubierto antes del provisto. En la villa de dolores el cura miguel hidalgo no tuvo otra opción y decidió dar inicio a la lucha independista. Dieron libertad a todos los prisioneros y tomaron presos a los españoles que se encontraban en la población.



A las 5 de la mañana del 16 de septiembre de 1810 replicaron las campanas de la parroquia, se llamaba a misa



El pueblo acudió al llamado y con el grito:



Se desato la lucha por la libertad.



El jueves 16 de septiembre de 2010 se celebra el bicentenario de la independencia de México se constituyen 200 años mas de la independencia, de democracia, de soberanía, y de libertad, todo ganado por aquellos mexicanos que lucharon incansablemente para cumplir la ilusión de cambiar su presente, y alcanzar el anhelo de brindarnos un mejor futuro, a pesar de que eso implicara dar su propia vida.

¿Cuál es el significado histórico de la celebración de independencia en México?


El 16 de septiembre se celebra como l día en que México comenzó la lucha por la independencia en 1810. Esta fecha es considerada como la festividad máxima de la patria.



Esta batalla al principio fue encabezado por el cura miguel hidalgo y costilla y el general Ignacio allende, aparte de contar con la participación y apoyo de diversos personajes como; los corregidores, miguel Domínguez y su esposa Josefa Ortiz de Domínguez y el cura Morelos, la lucha por la soberanía del país duro aproximadamente once años durante los cuales mucha gente estuvo al frente del ejercito insurgente, hasta que el día 21 de septiembre de 1821, después de intensas campañas y enfrentamientos como una nación independiente.

Acta de Independencia del Imperio Mexicano, 1821

Después de consumarse la Independencia de la Nueva España, el 28 de septiembre de 1821 quedó establecida la Junta Provisional Gubernativa, la cual redactó y pronunció el Acta de Independencia. Entre los firmantes destacaron: Agustín de Iturbide, Antonio de la Bárcena, Matías Monteagudo, Juan José Espinosa de los Monteros, Francisco Manuel Sánchez de Tagle, Manuel Velázquez de León, José María de Bustamante, Anastasio Bustamante Antonio Joaquín Pérez Martínez, Juan Francisco de Azcárate y Lezama, José Miguel Guridi y Alcocer, Juan Bautista Raz y Guzmán, Juan de Obergoso y José María de Jáuregui.

José Espinosa de los Monteros (secretario de la Junta) escribió dos ejemplares originales del Acta. Una permaneció en la sala de sesiones de la Cámara de Diputados hasta que fue destruida en el incendio que consumió al recinto en 1909. Por su parte la segunda copia, según informa Lucas Alamán en su Historia de México, en 1830 “fue vendida por un empleado infiel a un viajero curioso” y, décadas más tarde, el Acta reapareció en la biblioteca de Maximiliano de Habsburgo -se desconoce si la obtuvo en Europa o en México-. Se sabe que tras su fusilamiento, el confesor del emperador, el padre Fisher, la sacó del país. Se ignora a dónde fue a dar.

Años después —se ignora la fecha precisa— el gran bibliófilo Joaquín García Icazbalceta dio con su paradero a partir del contacto que mantenía con anticuarios de diferentes capitales extranjeras; su corresponsal en España, don Gabriel Sánchez, le comunicó que el documento se encontró no se sabe cómo, dónde ni cuando, tampoco se conoce la forma en que se hizo de él Icazbalceta. Lo cierto es que él la conservó y heredó a su nieto Luis García Pimentel, quien la vendió a don Florencio Gavito. Éste pidió a su esposa, doña Mercedes Jáuregui que, a su muerte, entregara el Acta al presidente Adolfo López Mateos.

Dictamen sobre la Autenticidad del Acta de Independencia: 1961

El 14 de noviembre de 1961 el licenciado Antonio Arriaga, director del Museo Nacional de Historia, envió al licenciado Donato Miranda Fonseca, secretario de la Presidencia de la República, los dictámenes sobre la autenticidad del Acta de Independencia de México: uno realizado el 13 de noviembre de 1961 por la maestra Guadalupe Pérez San Vicente, catedrática de paleografía y organización de archivos históricos de la Facultad de Filosofía y Letras y el otro elaborado el 24 de octubre de 1961 por el maestro Ernesto Lemoine Villicaña, jefe de Investigaciones históricas del Archivo General de la Nación.

Estos dos dictámenes de autenticidad al Acta de Independencia concluyeron que el documento "Gavito" es el ejemplar del Acta de Independencia buscado desde 1830. La profesora Guadalupe Pérez San Vicente en su estudio concluye que: a) Se trata de un documento auténtico, es decir, que la apariencia de antigüedad (150 años, en 1961) no ha sido provocada por medios artificiales. b) Todas y cada una de las firmas del documento son autógrafas. c) El documento "Gavito" es el ejemplar del Acta de Independencia de México, buscado desde 1830. Por otro lado, el Sr. Ernesto Lemoine Villicaña afirma en su análisis que: a) Todos los elementos materiales del documento (papel utilizado, forma de escritura, tonalidad de la tinta, rúbricas, etc.) inducen a creer, [...] que se trata de un documento antiguo, coetáneo a la época de la consumación de la independencia. b) Hay bastantes probabilidades de que dicha Acta sea el ejemplar desaparecido desde antes de 1830.

El director del Museo Nacional de Historia entregó estos dos dictámenes en la oficina del presidente de la República Adolfo López Mateos e informó que el museo trabajaba desde hacia cinco años, exhibiendo los objetos históricos de la Independencia, por lo que consideraba que el Acta podría exhibirse en el Castillo de Chapultepec. Por ello encontramos anexo a su oficio un extenso listado de piezas, que incluye otros documentos, pinturas o retratos de la época.

Es preciso aclarar que en el anexo 1 del dictamen de Guadalupe Pérez San Vicente, la imagen 21 corresponde a los tres negativos del registro del dorso del documento, cuyo contenido no se percibe de origen debido a su antiguedad. Por otra parte, la imagen 22 que corresponde al dorso del Acta, al ser borrosa no permite distinguir su cubierta color verde olivo, el exlibris de Maximiliano localizado en la parte inferior izquierda y el sello del librero Gabriel Sánchez, español que vendió el Acta de Independencia ubicado en el centro del documento original.

Convocatoria de José María Morelos y Pavón




Texto original de la convocatoria de José María Morelos y Pavón para la instalación del Soberano Congreso de Chilpancingo. Le falta la última página, en la que venían el lugar y fecha de emisión y la rúbrica del autor, pero Morelos hizo publicar la convocatoria en forma de “Orden Circular”, con el cierre del que carece la versión manuscrita:


“Dado en el Cuartel General en Acapulco, a


8 de agosto de 1813. José María Morelos”.


Plan de Iguala o Plan de la Independencia de México, 1821



El documento señala que la Independencia de México fue “proclamada y jurada en el Pueblo de Iguala en los días 1 y 2 de marzo de 1821 por el Serenísimo Sr. D. Agustín de Iturbide, Generalísimo Almirante, y Presidente de la Regencia Gobernadora Interina del Imperio”.



El plan está integrado por 24 artículos que incluyen varios de los principios rectores de la nueva nación independiente. Entre ellos establecieron que la religión de la Nueva España era y sería la católica, apostólica, romana, sin soberanía de otra alguna (artículo 1); que la Nueva España era independiente de la antigua y de toda potencia (artículo 2); que su gobierno sería una monarquía moderada, con arreglo a la constitución peculiar y adaptable del reino (artículo 3); que su emperador sería Fernando VII (artículo 4); que ínterin las cortes se reunían, habría una junta que tendría por objeto tal reunión y hacer que se cumpliera con el plan en toda su extensión; que dicha junta se denominaría gubernativa y gobernaría a nombre de Fernando VII ínterin se presentase en México para hacer el juramento de fidelidad a la nación (artículos 5, 6, 7 y 8); que el gobierno sería sostenido por el ejército de las Tres Garantías (artículo 9); que las cortes establecerían la Constitución del Imperio Mexicano (artículo 11); que las personas y sus propiedades serán respetadas y protegidas por el gobierno (artículo 13); que el clero secular y regular será conservado en todos sus fueros y preeminencias (artículo 14); que el ejército de las Tres Garantías tomaba bajo su protección la conservación de la religión católica, la independencia y la unión íntima de americanos y europeos (artículo 16); que se vigilaría a los que intentaren sembrar la división y a los conspiradores contra la Independencia (artículo 23)